Un poco de historia

Fenicia fue un importante país situado en el mar Mediterráneo oriental, en la zona donde se encuentra el actual Líbano. Los fenicios, hace cerca de tres mil años, eran unos hábiles navegantes que viajaban por el Mediterráneo para hacer intercambios comerciales. Traían aceite, joyas, piezas de marfil, jarros de bronce y otros productos exóticos procedentes de los ricos países de Oriente, Babilonia, Persia y Egipto, y los cambiaban por metales, oro, plata y estaño, que conseguían de los tartesios que estaban asentados en el extremo occidental del mar Mediterráneo
 


Embarcación fenicia
     

Diosa Astarté
 
Astarté, diosa del mar para los fenicios

En uno de sus viajes, hace unos dos mil seiscientos años, crearon un asentamiento en la colina de la Alcazaba al que denominaron Malaka, que fue el origen de la ciudad de Málaga. Los fenicios navegaban bajo la protección de los dioses del mar: el Dios Melqart y la Diosa Astarté, y al llegar a tierra iban a su santuario a agradecerles la feliz travesía. En tierra, Astarté era considerada Diosa del Amor y de la Fecundidad.